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Jennifer López

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Jenn López, una joven apasionada por la música que junto a su violín quiere transformar la música clásica

 

Esta joven caleña desde muy pequeña se intereso por aprender a tocar diferentes instrumentos de la música lírica, entre ellos el violín debido a que cumplía con todos los requisitos necesarios para tocarlo, su disciplina le ha permitido llevar a escenarios internacionales su talento musical participando de diferentes festivales, entre ellos “Noches en el Arsenal” en Varsovia, Polonia.

 

Jennifer quiere cambiar el paradigma que las personas tienen de este tipo de música, se ha encargado de traducir los grandes éxitos musicales de artistas naciones e internacionales a su violín, sueña con convertirse en una gran violinista y en algún momento de su vida producir temas propios, Jennifer López estuvo en Revista Gente Rosa y compartió detalles de su carrera musical y sus nuevos proyectos.

 

¿De dónde nació el gusto por los instrumentos musicales, en este caso por el violín?

Empecé a los nueve años en la música, estuve en concursos de guitarra y ballet, porque siempre me ha gustado, soy caleña, pero en ese entonces vivía en Ibagué y estaba el conservatorio de música, donde tuve la oportunidad de poder realizar mis estudios de la secundaria con música al mismo tiempo, me gradué con el título de “Bachiller Musical Especializado en un Instrumento”. Para poder ingresar a esa institución te hacen unos exámenes de aptitudes, cualquiera no puede entrar a estudiar ahí, sino  que es como una universidad donde te hacen pruebas para ver si tienes aptitudes musicales, en mi caso pase la selección y para tocar cualquier instrumento, debes cumplir con unos requisitos en la fisionomía, el cuerpo, las manos, si tienes los dedos largos, cortos, gordos, si eres alto o pequeño de estatura, todo esto es para la comodidad de tocar el instrumento, yo quería tocar uno de viento que se llama clarinete, pero en ese tiempo tenia los dientes torcidos y debía hacerme un tratamiento odontológico, por lo que me recomendaron  no  hacerlo porque la embocadura me lastimaría, así mismo me aconsejaron mirar otro, como el violín, gracias a que era delgada y tenía dedos largos, perfectos para tocarlo.

 

Nunca había tenido contacto con el violín, en mi familia hay músicos, antes había tenido unos cursos de guitarra, pero a los 10 años empecé a tocar este instrumento, de alguna manera tenía facilidad para tocarlo,  me encarreté a medida que iba pasando el tiempo. Los trabajos de las materias era tocar en grupo, después tocaba con mis amigos, con orquestas y grupos musicales, cuando terminé el colegio, al igual que todos los jóvenes cuando salen, tenía esa crisis de “¿qué voy a estudiar?”, pero decidí continuar y volver la música algo profesional en mi vida.

 

¿Qué estudios has realizado con relación a la música?

Después de terminar el colegio, estuve pensando si seguir o no profesionalmente, me fui a dar clases en Cartagena, luego a Cali donde trabajé en la orquesta filarmónica donde finalmente decidí que eso era lo que quería hacer, me vine a Bogotá, donde hice mi pregrado en la Universidad Nacional y obtuve el título de “Musico violinista”.

 

¿En qué escenarios has tenido presentaciones memorables?

Han sido bastantes, con la música clásica he tenido varias presentaciones, entre ellas un Festival que se llama “Noches en el Arsenal” en un teatro de Varsovia, Polonia.  Considero que esta ha sido mi presentación más significativa debido a que se llevó a cabo fuera de Colombia, como todos saben en el exterior la música clásica tiene mucho nivel, porque viene de allá, es de Europa. Es como decir para nosotros acá es la cumbia, el vallenato, para ellos es la música clásica, el nivel es muy alto, al momento de la preparación todos teníamos miedo, aunque nos habíamos preparado muy bien, nos exigimos mucho porque sabíamos que allá teníamos que realizar una buena presentación, íbamos con una orquesta de cámara pequeña, llevábamos solamente instrumentos de cuerdas, violines, violas, chelos, contrabajos y percusión, el grupo se llamaba “Serenata colombiana”, tocábamos adaptaciones de música colombiana en formato sinfónico.

 

Este festival convocó diferentes grupos de otros países, nos presentamos y dependiendo del tipo de grupo aprobaban, luego los invitan para hacer parte del festival, la idea era ir y mostrar lo que estábamos haciendo para que otros públicos nos conocieran y al mismo tiempo retroalimentarnos de lo que hacen los otros grupos y seguir creciendo.

 

Con este mismo equipo estuvimos siendo parte de una orquesta antigua en Alemania, nos llamaron también a participar, nosotros éramos las cuerdas, estábamos tocando con músicos europeos que tocan instrumentos antiguos, barrocos, son instrumentos de esa época con una forma diferente a los de ahora. El violín moderno ha ido evolucionando para ser más cómodo para tocar, en cambio el violín barroco tiene el sonido diferente, son instrumentos menos evolucionados por decirlo así, porque era para el estilo de ese momento.

 

¿Cómo fue el proceso para participar en este Festival?

Enviamos un video donde mostrábamos lo que estábamos haciendo, cuál era la música que tocábamos y fue muy sencillo, de una vez quedamos seleccionados. Uno como músico anda frecuentemente buscando que festivales van a realizarse, todo el tiempo en alguna ciudad hay festivales o concursos, entonces nosotros estuvimos averiguando sobre festivales donde nos pudiéramos presentar, además que el director de la orquesta es polaco, él ya nos había comentado acerca de ese festival, “sería muy chévere que pudiéramos ir a participar, presentémonos” y nos invitaron.

 

¿Cómo les fue en el festival?

Los festivales se diferencian de los concursos, porque en los últimos lo que se hace es competir, los festivales en cambio es simplemente ir a participar, en los festivales la mayoría de las veces debes enviar una audición donde luego eres aceptado para hacer parte del festival, la idea es tocar o tomar clases, pero de alguna manera te enriqueces, no es premiación.

 

¿Cómo ha sido tu proceso como solista?

Me he ido separando de la música clásica hace como dos años, a raíz de eso he hecho parte de la Sinfónica de Bogotá, en la Filarmónica hicieron unos grupos juveniles que se llamaban, Filarmónica Juvenil de Cámara, Sinfónica Juvenil e hice parte de la Filarmónica Juvenil de Cámara, digamos que lo clásico me encanta, no estoy diciendo que me aburrí de eso, pero descubrí que hay muchas cosas que me gustaban por fuera y que lo podía mezclar con la música clásica. Esto es lo normal, por ejemplo, yo escucho música normal, las personas creen que como soy violinista solamente es la ópera y toda esta música, no, yo soy la típica caleña, como cualquier persona de tierra caliente que le gusta la rumba, que escucho la emisora, mis amigos músicos se burlan de mi porque yo escucho reguetón, antes lo odiaba, ahora soy de esas que lo disfrutan y lo bailan.

 

Digamos que la música instrumental clásica las personas la ven cómo algo muy aparte, como lo de elite, las personas que solo van a las óperas, que lo entienden porque han estudiado, y de alguna manera hace dos años que me llamaron a hacer parte de un grupo, el cuarteto con el que estamos ahora, que es música con instrumentos electrónicos. Lo que hacemos es tocar covers de la música que suena en la radio, del reguetón de artistas como Sebastián Yatra y Carlos Vives, que el público lo canta a grito entero, al  escucharlo en violines permite que las personas se acerquen más a la música instrumental, donde interactúan con el músico y están ahí, es verlo como cuando vas a un concierto de cualquier otro artista, te gozas su presentación pero esta vez con música instrumental.

 

¿Cuál es tu agenda para lo que falta del año 2018?

Este año me he propuesto, meterle la ficha al grupo, tocar sola, promoverme como una artista, no solo como la violinista de un grupo, dedicarme a esto sin dejar a un lado lo sinfónico, los referentes que tengo son David Garra y muchos que al igual que él están haciendo lo mismo, yo quiero llegar hacer eso.

 

En este momento me toca poco a poco, hacer un video y mostrar lo que voy haciendo, empezar a hacer contactos, que me comiencen a ver en vivo, enfocarme en esto.

 

¿Cómo te ves a futuro?

Con reconocimiento, que la gente ya sepa lo que hago, además que sería la violinista artista colombiana, así como son reconocidos otros artistas en el país, en mi caso sería “Jennifer la violinista que en este momento está haciendo covers”, pero en algún momento sería muy bueno tener temas propios.

 

¿Como te describes en tu parte personal como hija, hermana y amiga?

Yo soy muy extrovertida, muy natural, no tengo tapujos de nada, ni aparentar algo, soy así como me ven, como hija normal, la mayor de tres hijos. He sido la conejilla de indias de la familia, a mí era a la que no dejaban salir hasta los 17 años, la que tiene la responsabilidad de ser la guía pero realmente no, pero fui la primera en decidirme a la música, detrás mío viene mi hermano que también es un clarinetista muy bueno, nosotros dos somos los músicos de la familia. Como hermana normal, con peleas y todo pero somos muy unidos. Como amiga soy una persona que si entrego mi amistad y eres considerado mi amigo,  cuentas conmigo para las que sea, pero si me haces algo desleal, que traicione mi confianza, te cancelo de una vez, soy muy radical, sin rencores.

 

 ¿Tres palabras que te definan como artista?

Arriesgada, me gusta tomar riesgos en mi carrera, creo que eso es lo que me ha hecho muy versátil.

 

Apasionada porque disfruto mucho lo que hago, no me veo en otra cosa, me encanta cuando estamos tocando, es muy bonito hacer eso, me encanta cuando el público se acerca a decirme “oye que lindo tocas”, “me encantó”, en ese momento digo “vale la pena todo el esfuerzo”.

 

Insistente porque soy muy perseverante, si digo esto es lo que quiero, esto es una carrera dura, la gente cree a veces que esto es solo lo que ven en el acto al que asisten o en el material que uno tiene como artista y no, detrás de esos minutos donde uno se luce con su música, hay una preparación increíble, donde debe estar estudiando todos los días para no perder la agilidad y control sobre el instrumento, es algo de mucha disciplina.

 

¿Como eres como profesionalmente?

Siento que he madurado, antes era el talento y bueno si tengo cierta facilidad, no me considero la mejor porque en todas las profesiones considero que hay alguien mejor que uno, pero sin embargo ahora soy más organizada, después de probar, recorrer varios caminos y todas las oportunidades musicales que se me han presentado, por fin digo esto es lo que quiero hacer.

 

¿Qué te diferencia de los otros violinistas?

Cada uno tiene un toque personal, podría decirlo quizás técnicamente, que mi sonido desarrollo una técnica que de tal manera esa es como mi voz, cuando las personas escuchan algo hecho por mi dicen “ese el sonido de Jennifer”.