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Astrid Junguito

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EL MEJOR PREMIO PARA UNO COMO ACTOR, ES EL CARIÑO DE LA GENTE.

@AstridJuguito

Por: Mauricio Medellín

Fotos: Iván Montoya

 

Sin duda el nombre de Astrid Junguito es sinónimo de persistencia y éxito en un medio al que muchos quieren pertenecer, lograr entrar es fácil pero mantenerse vigente es realmente lo complicado y aun así Astrid lo ha logrado durante más de 40 años de vida artística.

Perteneciente a una familia artista, ella no sería la excepción. Su padre y un tío eran locutores radiales y actores, por el lado de su madre, Lina Potie, y su tía, Concha Potie, eran cantantes de un dúo llamado “Las sirenitas del combema” y actrices. Entre otros familiares como Víctor Hugo Cabrera, conocido por su papel de “Méndez” en la producción “Hasta que la plata nos separe”. De allí viene la vena artística que desde muy niña se despertó en Astrid.

Comenzó conociendo la radio novelas gracias a su tía, quien la ponía a practicar y la regañaba cuando no estaba muy atenta. A la edad de 14 años comienza profesionalmente su carrera actoral en la radio y tiempo después ingresó al programa de humor más antiguo de la televisión, “Sábados Felices” donde su rostro comenzó a ser reconocido por la gente y su talento era innegable. Allí duro cuatro años.

Pasado el tiempo Astrid siendo una mujer joven, bella y talentosa sintió que estaba hecha para más y es cuando decide entrar a la parte dramática.  Producciones como: “El juramento”, “El Faraón”, “Oki Doki”, “Las Juanas”, “La Quiero A Morir”, “Las muñecas de la Mafia”, “El Secretario”, “Sin Senos Sí hay Paraíso” por solo nombrar algunas, son producciones en las que Astrid ha dejado su talento enmarcado en diferente tipo de personajes. 

Agradecida con Dios por todas las oportunidades que le ha brindado a  lo largo de su carrera, afirma que Dios pone ángeles en su camino que le abren o cierran puertas. Nunca se ha creído el cuento de ser famosa. Es firme a su convicción de ser sencillo y humilde, por eso Astrid se ha caracterizado por ser una mujer alegre, amable, que siempre tiene una cara amable ante la gente y la vida, sin importar lo difícil de las situaciones.

Madre de dos hijos, un hombre y una mujer, se siente muy orgullosa de ellos. Su hijo Álvaro es director con el cual ha tenido la oportunidad de laborar y ser él quien la ha dirigido como actriz.

Agradece inmensamente a la radio todo el aprendizaje que obtuvo allí para ser la profesional que es hoy en día. El modular la voz, el gesticular entre otras cosas, son habilidades que aprendió en este medio y los enseña a todos aquellos que están empezando en este hermoso mundo de las artes.

No le gusta que la cataloguen como una maestra de la actuación, pues para Astrid este título es para las personas que capacitan a otros en diferentes temas. Nunca ha sido celosa con sus conocimientos y tips con todo aquel que se lo pida. Siempre se empapa de toda la historia a la que entra sin importar que tan largo o corto sea su participación.